Presión Ocular Alta: ¿Tengo Glaucoma?

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📅 27 de marzo, 2026 · ⏱ 8 min de lectura · Por Dr. Kalid Barush
Medición de presión intraocular en examen oftalmológico

"Le salió la presión del ojo alta." Esta frase, escuchada por primera vez en una consulta, genera comprensiblemente ansiedad y preguntas: ¿significa que tengo glaucoma? ¿Voy a quedarme ciego? ¿Necesito operarme? En este artículo, el Dr. Kalid Barush Hernández Díaz, oftalmólogo subespecialista en retina y vítreo en Centro Oftalmológico Aether en Oaxaca, le explica qué significa la presión ocular alta, cuándo debe preocuparse y qué pasos seguir.

¿Qué es la presión intraocular?

El ojo produce constantemente un líquido transparente llamado humor acuoso que nutre las estructuras internas del ojo y mantiene su forma. Este líquido se produce detrás del iris, fluye hacia la cámara anterior (el espacio entre la córnea y el iris) y se drena a través de una estructura llamada malla trabecular en el ángulo del ojo. La presión intraocular (PIO) es el resultado del equilibrio entre la producción y el drenaje de este líquido.

La presión intraocular normal oscila generalmente entre 10 y 21 mmHg (milímetros de mercurio). Cuando la presión se eleva por encima de 21 mmHg, se denomina hipertensión ocular.

¿Presión alta = glaucoma?

Esta es la pregunta más frecuente y la respuesta es: no necesariamente. Es fundamental entender la diferencia entre hipertensión ocular y glaucoma:

  • Hipertensión ocular: La presión del ojo está elevada pero el nervio óptico está sano y el campo visual es normal. Es un factor de riesgo para desarrollar glaucoma, pero no es glaucoma en sí.
  • Glaucoma: Existe daño demostrable al nervio óptico, con o sin defectos en el campo visual. La presión elevada es el factor de riesgo más importante, pero no es el único requisito para el diagnóstico.

De hecho, existen dos escenarios que muchos pacientes desconocen:

  • Se puede tener presión alta sin tener glaucoma (hipertensión ocular)
  • Se puede tener glaucoma con presión "normal" (glaucoma de tensión normal)

¿Cómo se mide la presión del ojo?

La medición de la presión intraocular se llama tonometría y existen varios métodos:

  • Tonometría de aplanación de Goldmann: Es el estándar de oro. Se aplica una gota de anestesia y fluoresceína, y se mide la fuerza necesaria para aplanar una pequeña área de la córnea con la lámpara de hendidura.
  • Tonometría de aire (soplo de aire): No requiere contacto con el ojo. Un pulso de aire aplana la córnea y un sensor detecta la presión. Es menos precisa pero útil para tamizaje.
  • Tonómetros portátiles: Dispositivos electrónicos que tocan suavemente la córnea. Son precisos y prácticos para mediciones fuera del consultorio.

Es importante saber que el grosor de la córnea influye en la lectura de la presión. Córneas más gruesas pueden dar lecturas falsamente altas, y córneas más delgadas, lecturas falsamente bajas. Por eso, la paquimetría (medición del grosor corneal) es parte importante de la evaluación.

¿Qué sucede cuando le diagnostican presión alta?

Si en su consulta le indicaron que tiene la presión del ojo elevada, el Dr. Kalid Barush realizará una evaluación completa para determinar si se trata de hipertensión ocular aislada o de glaucoma. Esta evaluación incluye:

  • Evaluación detallada del nervio óptico: Mediante oftalmoscopia y fotografía del disco óptico
  • Campimetría (campo visual): Para detectar defectos funcionales en la visión periférica
  • OCT del nervio óptico: Para medir el grosor de la capa de fibras nerviosas y detectar daño estructural temprano
  • Gonioscopia: Para examinar el ángulo de drenaje del ojo y clasificar el tipo de glaucoma
  • Paquimetría: Para medir el grosor corneal y corregir la lectura de presión

Tratamiento de la presión ocular alta

El tratamiento depende de si se diagnostica hipertensión ocular o glaucoma:

Hipertensión ocular (sin daño al nervio)

No siempre requiere tratamiento inmediato. Si la presión es moderadamente elevada y no hay otros factores de riesgo significativos, puede optarse por vigilancia regular. Si la presión es muy alta o existen factores de riesgo adicionales, puede iniciarse tratamiento preventivo con gotas hipotensoras.

Glaucoma (con daño al nervio)

Requiere tratamiento para reducir la presión intraocular y proteger el nervio óptico. Las opciones incluyen:

  • Gotas hipotensoras: Son el tratamiento de primera línea. Diferentes tipos de gotas actúan reduciendo la producción de humor acuoso o mejorando su drenaje.
  • Trabeculoplastia láser selectiva (SLT): Procedimiento láser ambulatorio que mejora el drenaje del humor acuoso. Puede ser tratamiento inicial o complementario a las gotas.
  • Cirugía de glaucoma: Indicada cuando las gotas y el láser no logran controlar la presión. Incluye opciones como la trabeculectomía y la válvula de Ahmed.

Preguntas frecuentes

En la gran mayoría de los casos, no. La presión intraocular elevada crónicamente (como en el glaucoma de ángulo abierto) no produce dolor ni síntomas perceptibles. Solo puede detectarse mediante la medición con un tonómetro en la consulta oftalmológica. La excepción es el glaucoma agudo de ángulo cerrado, donde la presión sube drásticamente y causa dolor intenso, enrojecimiento y visión borrosa.

No necesariamente. Tener la presión ocular por encima de 21 mmHg se denomina "hipertensión ocular" y no todos los pacientes con esta condición desarrollan glaucoma. Aproximadamente el 90% de las personas con hipertensión ocular NO desarrollan glaucoma en un período de 5 años. Sin embargo, requieren vigilancia regular porque tienen mayor riesgo. El diagnóstico de glaucoma requiere demostrar daño al nervio óptico o al campo visual.

La cafeína puede elevar temporalmente la presión intraocular entre 1 y 2 mmHg. El consumo excesivo de agua en poco tiempo (más de 500 ml en 5 minutos) también puede elevarla transitoriamente. El alcohol puede reducirla temporalmente. Sin embargo, ninguno de estos factores dietéticos es suficiente para causar o prevenir el glaucoma. Lo importante es el control médico adecuado y el uso correcto de los medicamentos prescritos.

En la mayoría de los casos sí. El tratamiento con gotas hipotensoras es generalmente crónico y debe mantenerse de forma continua. Suspender las gotas por cuenta propia puede provocar elevaciones de presión que dañen el nervio óptico. En algunos pacientes, procedimientos como la trabeculoplastia láser selectiva pueden reducir o complementar el tratamiento con gotas. Siempre consulte con su oftalmólogo antes de modificar su tratamiento.

¿Le dijeron que tiene la presión alta? El Dr. Kalid Barush puede determinar si necesita tratamiento. Agende su cita al 951 221 6241 en Centro Oftalmológico Aether, González Ortega #408 A, Oaxaca.

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