La miopía y el astigmatismo son dos de los errores refractivos más comunes en la población mundial. Aunque ambos provocan visión borrosa y se corrigen con lentes, se trata de condiciones distintas con mecanismos diferentes. Entender en qué consiste cada una le ayudará a comprender mejor su diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles.
¿Qué es la miopía?
La miopía es un error refractivo en el que los objetos lejanos se ven borrosos mientras que los cercanos se perciben con claridad. Esto ocurre porque el globo ocular es más largo de lo normal o porque la córnea tiene una curvatura excesiva. En ambos casos, la luz que entra al ojo se enfoca delante de la retina en lugar de directamente sobre ella, produciendo una imagen desenfocada de los objetos distantes.
La miopía suele comenzar en la infancia o la adolescencia y puede progresar hasta los 20 o 25 años, cuando tiende a estabilizarse. Se expresa en dioptrías negativas: por ejemplo, una persona con -2.00 dioptrías tiene miopía leve, mientras que alguien con -6.00 o más padece miopía alta, lo que conlleva mayores riesgos para la salud retiniana.
Síntomas de la miopía
- Dificultad para ver objetos lejanos con nitidez (señales de tránsito, pizarrones, pantallas a distancia).
- Necesidad de entrecerrar los ojos para enfocar objetos distantes.
- Fatiga visual y dolores de cabeza, especialmente al conducir o ver televisión.
- En niños: acercarse excesivamente a los libros, la televisión o la tablet.
¿Qué es el astigmatismo?
El astigmatismo es un error refractivo causado por una curvatura irregular de la córnea o, en algunos casos, del cristalino. En un ojo sin astigmatismo, la córnea tiene una forma esférica uniforme, similar a la de una pelota de básquetbol. En un ojo con astigmatismo, la córnea se asemeja más a la superficie de un balón de fútbol americano: tiene un meridiano más curvo que el otro. Esto provoca que la luz se enfoque en múltiples puntos en lugar de en uno solo sobre la retina, lo que genera una imagen distorsionada o borrosa tanto de cerca como de lejos.
El astigmatismo se clasifica según la orientación del meridiano más curvo. Puede ser regular (los meridianos principales son perpendiculares entre sí, lo cual es lo más común y se corrige fácilmente con lentes) o irregular (los meridianos no son perpendiculares, lo que puede requerir lentes de contacto rígidos o cirugía). Se mide en dioptrías de cilindro y se indica el eje en grados (de 0 a 180).
Síntomas del astigmatismo
- Visión borrosa o distorsionada a cualquier distancia.
- Dificultad para distinguir detalles finos, como letras pequeñas o bordes definidos.
- Fatiga visual frecuente, especialmente durante la lectura o el trabajo en computadora.
- Dolores de cabeza, particularmente en la zona frontal.
- Necesidad de inclinar la cabeza para ver mejor.
- Visión de halos alrededor de las luces en la noche.
Diferencias clave entre miopía y astigmatismo
Aunque ambas condiciones producen visión borrosa, existen diferencias fundamentales:
Causa anatómica: La miopía se debe a un ojo demasiado largo o una córnea demasiado curva de forma uniforme. El astigmatismo se debe a una curvatura irregular de la córnea o el cristalino, donde un eje es más pronunciado que el otro.
Tipo de borrosidad: En la miopía, la visión lejana es borrosa pero la cercana es clara. En el astigmatismo, la visión puede estar distorsionada o borrosa tanto de lejos como de cerca, dependiendo de la severidad.
Patrón de distorsión: La miopía produce un desenfoque uniforme de los objetos lejanos. El astigmatismo genera una distorsión direccional: las líneas verticales, horizontales o diagonales pueden verse más borrosas que otras, dependiendo del eje del astigmatismo.
Prescripción óptica: La miopía se corrige con lentes esféricos (negativos). El astigmatismo requiere lentes cilíndricos o tóricos que compensan la diferencia de curvatura en los distintos meridianos.
¿Se pueden tener miopía y astigmatismo al mismo tiempo?
Sí, y de hecho es muy frecuente. Un gran porcentaje de personas con miopía también presenta algún grado de astigmatismo. Cuando ambas condiciones coexisten, la prescripción del lente incluye tanto el componente esférico (para la miopía) como el cilíndrico (para el astigmatismo). Por ejemplo, una receta que dice -3.00 / -1.50 x 180 indica 3 dioptrías de miopía con 1.50 dioptrías de astigmatismo en el eje 180 grados.
También es posible combinar astigmatismo con hipermetropía (dificultad para ver de cerca). El astigmatismo mixto, donde un meridiano es miope y el otro hipermétrope, aunque menos frecuente, también existe y requiere una corrección óptica más compleja.
Opciones de tratamiento
Lentes con armazón
Son la opción más accesible y segura. Para la miopía se utilizan lentes cóncavos (divergentes) que desplazan el punto focal hacia atrás, sobre la retina. Para el astigmatismo se emplean lentes cilíndricos o toricilíndricos que compensan la irregularidad corneal. Cuando coexisten ambas condiciones, un solo par de lentes incorpora ambas correcciones. Los avances en materiales permiten fabricar lentes delgados y ligeros incluso para graduaciones altas.
Lentes de contacto
Los lentes de contacto blandos corrigen tanto la miopía como el astigmatismo. Para el astigmatismo se utilizan lentes tóricos, que tienen un diseño especial con diferentes potencias en distintos meridianos y un mecanismo de estabilización para mantener la orientación correcta sobre el ojo. En casos de astigmatismo irregular, los lentes de contacto rígidos permeables al gas (RPG) ofrecen una superficie óptica uniforme que neutraliza la irregularidad corneal.
Cirugía refractiva láser
La cirugía LASIK y la PRK (queratectomía fotorrefractiva) son procedimientos que remodelan la córnea con láser excimer para corregir tanto la miopía como el astigmatismo. El LASIK crea un flap corneal delgado, aplica el láser en el estroma subyacente y reposiciona el flap. La PRK aplica el láser directamente sobre la superficie corneal tras retirar el epitelio. Ambos procedimientos tienen tasas de éxito superiores al 95% para graduaciones moderadas y pueden realizarse en pacientes mayores de 18 años con graduación estable durante al menos un año.
Lentes intraoculares
Para pacientes con miopía muy alta que no son candidatos a cirugía láser, existen lentes intraoculares fáquicos (ICL) que se implantan dentro del ojo sin retirar el cristalino natural. En pacientes con cataratas, los lentes intraoculares tóricos corrigen simultáneamente el astigmatismo durante la cirugía de catarata.
La importancia del diagnóstico profesional
Aunque los autodiagnósticos basados en síntomas pueden dar una orientación general, solo un examen oftalmológico completo puede determinar con precisión el tipo y grado de error refractivo que usted presenta. La refracción computarizada y manual, junto con la evaluación de la topografía corneal, permiten diseñar la corrección óptica ideal para cada paciente.
Es importante no confiar únicamente en las pruebas de visión realizadas en ópticas, ya que un oftalmólogo evalúa además la salud integral del ojo y puede detectar condiciones asociadas que requieren tratamiento médico o quirúrgico.
Si nota que su visión se ha vuelto borrosa, que le cuesta trabajo leer o que siente fatiga visual frecuente, le invitamos a agendar una consulta en nuestro consultorio ubicado en González Ortega #408 A, Oaxaca de Juárez. El Dr. Kalid Barush Hernández Díaz le ofrecerá un diagnóstico preciso y las mejores opciones de tratamiento para su caso particular.