¿Qué es el pterigión?
El pterigión, conocido coloquialmente como “carnosidad en el ojo”, es un crecimiento anormal de tejido fibrovascular que se origina en la conjuntiva (la membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo) y avanza progresivamente sobre la córnea, la superficie transparente que cubre el iris y la pupila.
Esta condición es especialmente frecuente en Oaxaca debido a las condiciones climáticas de la región. La altitud del estado, que supera los 1,500 metros sobre el nivel del mar en la capital, intensifica la radiación ultravioleta que reciben los ojos. Combinado con el clima seco, la exposición al polvo y al viento —particularmente en las regiones de los Valles Centrales, la Mixteca y el Istmo—, los habitantes de Oaxaca presentan una incidencia de pterigión considerablemente mayor que la de otras regiones del país.
Síntomas del pterigión
El pterigión puede ser asintomático en sus etapas iniciales, pero conforme crece suele provocar:
- Crecimiento visible de tejido rosado o rojizo sobre la parte blanca del ojo, generalmente desde el lado nasal hacia la córnea.
- Enrojecimiento ocular frecuente o persistente en la zona afectada.
- Sensación de cuerpo extraño o arenilla en el ojo.
- Irritación, ardor y lagrimeo que empeoran con el viento, el polvo o el sol.
- Visión borrosa si el pterigión crece lo suficiente para deformar la córnea (induciendo astigmatismo) o para cubrir el eje visual.
- Molestia estética por la apariencia de la carnosidad.
Causas y factores de riesgo
El pterigión se desarrolla por la exposición crónica a agentes irritantes ambientales. Los principales factores de riesgo son:
- Radiación ultravioleta (UV): Es el factor de riesgo más importante. La exposición prolongada al sol sin protección ocular daña las células de la conjuntiva y estimula el crecimiento anormal del tejido. En Oaxaca, la intensidad de la radiación UV es alta durante todo el año.
- Polvo y partículas en suspensión: La irritación crónica de la superficie ocular por polvo y tierra contribuye al desarrollo del pterigión.
- Viento seco: Deshidrata la superficie ocular, agrava la inflamación conjuntival y puede contribuir al desarrollo de ojo seco.
- Trabajos al aire libre: Agricultores, albañiles, comerciantes ambulantes y personas que pasan muchas horas bajo el sol tienen mayor riesgo.
- Predisposición genética: Algunas personas tienen mayor susceptibilidad al daño por UV.
Diagnóstico
El Dr. Kalid Barush Hernández Díaz diagnostica el pterigión mediante un examen clínico con lámpara de hendidura (biomicroscopía), que permite evaluar:
- Extensión del pterigión: Qué tanto ha avanzado sobre la córnea.
- Grado de vascularización: La cantidad de vasos sanguíneos indica el nivel de actividad del crecimiento.
- Afectación corneal: Si está deformando la córnea o acercándose al eje visual.
- Topografía corneal: Para cuantificar el astigmatismo inducido por el pterigión.
Tratamiento del pterigión
El tratamiento depende del tamaño, los síntomas y la progresión del pterigión:
- Tratamiento conservador: En pterigiones pequeños y asintomáticos, se indica el uso de lubricantes oculares (lágrimas artificiales), gotas antiinflamatorias y, sobre todo, protección solar con lentes UV. Se realiza seguimiento periódico para monitorear su crecimiento.
- Cirugía de pterigión con autoinjerto conjuntival: Es el tratamiento definitivo cuando el pterigión causa molestias significativas, crece hacia el eje visual o induce astigmatismo. El Dr. Barush retira el tejido anormal y cubre el área con un injerto de conjuntiva sana del mismo paciente, fijado con pegamento biológico o suturas. Esta técnica reduce la tasa de recurrencia a menos del 5%.
La cirugía es ambulatoria, dura aproximadamente 30 a 40 minutos y se realiza con anestesia local. La recuperación toma entre 2 y 4 semanas, durante las cuales se utilizan gotas antibióticas y antiinflamatorias.
Preguntas frecuentes
Existe un riesgo de recurrencia que varía según la técnica quirúrgica. Con la técnica de autoinjerto conjuntival que utiliza el Dr. Kalid Barush, la tasa de recurrencia se reduce significativamente a menos del 5%. Es fundamental usar lentes de sol con protección UV después de la cirugía para minimizar este riesgo.
Oaxaca se encuentra a una altitud considerable y tiene un clima con alta incidencia de radiación ultravioleta durante gran parte del año. Además, el polvo, el viento y el clima seco de algunas regiones oaxaqueñas irritan la superficie ocular. Estos factores ambientales, combinados con actividades al aire libre sin protección ocular, hacen del pterigión una condición muy frecuente en la población local.
En la mayoría de los casos el pterigión no causa ceguera, pero si crece lo suficiente como para cubrir la pupila puede obstruir el eje visual y reducir significativamente la visión. Además, al deformar la córnea puede inducir astigmatismo irregular. Por eso es importante el seguimiento y tratamiento oportuno.
La prevención se basa en proteger los ojos de la radiación ultravioleta y las condiciones ambientales irritantes. Use lentes de sol con filtro UV 400 siempre que esté al aire libre, utilice sombrero o gorra, evite la exposición prolongada al sol en horas de mayor radiación (10:00 a 16:00) y use lágrimas artificiales si siente resequedad ocular.
Tratamiento disponible: Conozca la cirugía de pterigión →