¿Qué es la degeneración macular?
La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es una enfermedad crónica y progresiva que afecta la mácula, la pequeña zona central de la retina responsable de la visión detallada y nítida. La mácula nos permite leer, reconocer rostros, conducir y realizar todas las actividades que requieren visión fina. Cuando se deteriora, la visión central se pierde gradualmente mientras que la visión periférica se mantiene.
La DMRE es la principal causa de pérdida visual irreversible en personas mayores de 50 años en los países desarrollados. En México, con el aumento de la esperanza de vida, su prevalencia ha crecido significativamente. Existen dos formas: la seca (atrófica), que representa el 85-90% de los casos y progresa lentamente, y la húmeda (neovascular), que es menos frecuente pero más agresiva y puede causar pérdida rápida de la visión.
Síntomas de la degeneración macular
En las etapas iniciales la DMRE puede ser asintomática, lo que resalta la importancia de las revisiones periódicas. Conforme avanza, los síntomas incluyen:
- Visión borrosa central: las imágenes pierden definición en el centro del campo visual, dificultando la lectura y el reconocimiento de detalles.
- Metamorfopsia: las líneas rectas se perciben onduladas o distorsionadas. Este es un síntoma clásico de la forma húmeda y constituye una señal de alarma.
- Escotoma central: aparece una mancha oscura o vacía en el centro del campo visual que dificulta ver lo que se mira directamente.
- Dificultad con la iluminación: los cambios entre ambientes claros y oscuros se vuelven más lentos y difíciles.
- Colores menos vivos: la percepción cromática se reduce, los colores parecen menos brillantes o diferentes a como se recuerdan.
- Dificultad para reconocer rostros: los rasgos faciales se perciben borrosos o distorsionados.
Causas y factores de riesgo
La degeneración macular es resultado de una combinación de factores genéticos y ambientales:
- Edad avanzada: es el factor de riesgo más importante. La prevalencia aumenta significativamente después de los 60 años y se incrementa con cada década de vida.
- Tabaquismo: fumar duplica o triplica el riesgo de desarrollar DMRE. Es el factor de riesgo modificable más significativo.
- Antecedentes familiares: tener un familiar de primer grado con DMRE aumenta considerablemente el riesgo, lo que indica un componente genético importante.
- Hipertensión arterial: la presión arterial elevada puede dañar los vasos sanguíneos de la retina y favorecer la progresión de la enfermedad.
- Exposición a luz ultravioleta: la radiación solar acumulada a lo largo de los años contribuye al daño oxidativo de la mácula.
- Dieta pobre en antioxidantes: una alimentación baja en verduras de hoja verde, frutas y pescado se asocia con mayor riesgo.
Diagnóstico
El Dr. Kalid Barush Hernández Díaz, como subespecialista en retina, cuenta con la formación y el equipamiento necesarios para diagnosticar y clasificar la degeneración macular con precisión:
- Fondo de ojo con pupila dilatada: permite observar directamente la mácula y detectar la presencia de drusas (depósitos amarillentos), cambios pigmentarios o sangrado subretiniano.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): estudio no invasivo que genera imágenes de alta resolución de las capas de la retina, permitiendo detectar líquido subretiniano, engrosamiento macular y atrofia con gran detalle.
- Angiografía con fluoresceína: inyección de un colorante que permite fotografiar la circulación retiniana e identificar membranas neovasculares en la forma húmeda.
- Rejilla de Amsler: prueba sencilla que detecta distorsiones en la visión central; se puede usar también como automonitoreo domiciliario.
Tratamiento
El tratamiento varía según el tipo y la etapa de la degeneración macular:
- DMRE seca (etapas tempranas e intermedias): se recomienda vigilancia periódica, suplementos vitamínicos con fórmula AREDS2 (vitaminas C y E, zinc, luteína y zeaxantina), protección solar, abandonar el tabaco y mantener una dieta saludable. Estos suplementos han demostrado reducir en un 25% el riesgo de progresión.
- DMRE húmeda: el tratamiento de primera línea son las inyecciones intravítreas de medicamentos anti-VEGF (bevacizumab, ranibizumab, aflibercept). Estos fármacos bloquean el crecimiento de vasos sanguíneos anormales debajo de la retina y reducen la filtración de líquido, estabilizando o mejorando la visión en la mayoría de los pacientes.
- Terapia fotodinámica: en casos seleccionados, se combina con inyecciones intravítreas para tratar membranas neovasculares específicas.
El Dr. Kalid Barush, como subespecialista en retina y vítreo, realiza las inyecciones intravítreas en su consultorio de Oaxaca bajo condiciones de esterilidad, con anestesia tópica y en un procedimiento que dura solo unos minutos. El inicio temprano del tratamiento es determinante para preservar la mayor cantidad de visión posible.
Preguntas frecuentes
La degeneración macular afecta la visión central, pero no provoca ceguera total. La visión periférica se mantiene intacta. Sin embargo, la pérdida de la visión central dificulta significativamente actividades como leer, conducir y reconocer rostros. El tratamiento oportuno puede preservar y en algunos casos mejorar la visión restante.
Son inyecciones de medicamento que se aplican directamente dentro del ojo (en la cavidad vítrea) para tratar la degeneración macular húmeda. El medicamento bloquea el factor de crecimiento vascular (VEGF) que causa el crecimiento anormal de vasos sanguíneos. Se realiza con anestesia tópica en el consultorio y dura solo unos minutos.
No se puede prevenir completamente, pero se puede reducir el riesgo significativamente: dejar de fumar, proteger los ojos de la radiación UV, mantener una dieta rica en verduras de hoja verde y pescado, controlar la presión arterial y realizarse exámenes oftalmológicos anuales después de los 50 años.
El esquema típico inicia con 3 inyecciones mensuales consecutivas (una cada mes). Posteriormente, la frecuencia se ajusta según la respuesta del paciente, pudiendo espaciarse gradualmente. Algunos pacientes requieren tratamiento durante varios años. El Dr. Kalid Barush personaliza el esquema mediante evaluaciones periódicas.