Cirugía de Pterigión

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Dr. Kalid Barush realizando cirugía de pterigión en Oaxaca

¿Qué es el pterigión?

El pterigión es un crecimiento benigno de tejido fibrovascular que se origina en la conjuntiva (la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo) y avanza progresivamente sobre la córnea. Tiene forma triangular o de ala, y generalmente aparece en el lado nasal del ojo, aunque puede presentarse en ambos lados.

Aunque no es una condición maligna, el pterigión puede causar molestias significativas: irritación crónica, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento, lagrimeo excesivo y, en casos avanzados, astigmatismo irregular y disminución de la agudeza visual cuando invade el eje visual central.

Es una de las patologías oculares más frecuentes en regiones con alta exposición a radiación ultravioleta, como Oaxaca, donde la combinación de altitud, clima seco y actividades al aire libre aumenta considerablemente el riesgo de desarrollar esta condición.

Causas y factores de riesgo

El principal factor desencadenante del pterigión es la exposición crónica a la radiación ultravioleta (UV):

  • Radiación UV intensa: Oaxaca recibe altos niveles de radiación solar durante todo el año.
  • Clima seco y polvoriento: la sequedad ambiental y las partículas de polvo irritan la superficie ocular de forma crónica.
  • Actividades al aire libre: trabajadores del campo, conductores y personas que realizan actividades prolongadas en exteriores tienen mayor prevalencia.
  • Viento: la exposición frecuente al viento reseca la superficie ocular.
  • Predisposición genética: se ha observado mayor incidencia en personas con antecedentes familiares.
  • Edad y sexo: es más frecuente entre los 20 y 50 años, con mayor prevalencia en hombres.

¿Cuándo se recomienda la cirugía?

No todos los pterigiones requieren cirugía. El Dr. Kalid Barush recomienda el tratamiento quirúrgico cuando se presenta:

  • Invasión de la córnea central: cuando el pterigión se acerca o invade el eje visual.
  • Astigmatismo inducido: el crecimiento puede deformar la córnea.
  • Molestias crónicas: irritación que no responde al tratamiento conservador.
  • Restricción de movimientos oculares: en pterigiones muy grandes.
  • Motivos estéticos: cuando el aspecto causa incomodidad significativa.
  • Crecimiento progresivo documentado.

Cirugía con autoinjerto conjuntival

El Dr. Barush realiza la técnica de escisión del pterigión con autoinjerto de conjuntiva, considerada el estándar de oro actual por su efectividad y baja tasa de recurrencia (inferior al 5 %).

¿En qué consiste el procedimiento?

  1. Anestesia local: se aplican gotas anestésicas y, en algunos casos, una inyección subconjuntival.
  2. Extirpación del pterigión: se diseca cuidadosamente el tejido del pterigión separándolo de la córnea y la esclera.
  3. Pulido corneal: se alisa la superficie corneal para eliminar residuos de tejido.
  4. Obtención del autoinjerto: se toma un fragmento de conjuntiva sana del mismo ojo.
  5. Fijación del injerto: el injerto se fija con adhesivo de fibrina o suturas reabsorbibles.

El procedimiento es ambulatorio, dura aproximadamente 30 a 45 minutos.

Recuperación después de la cirugía

  • Primeras 24-48 horas: molestias leves, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño y enrojecimiento.
  • Primera semana: gotas antibióticas y antiinflamatorias. Evitar esfuerzos físicos y ambientes polvorientos.
  • Semanas 2 a 4: el enrojecimiento se reduce progresivamente. La mayoría retoma actividades laborales entre la primera y segunda semana.
  • 1 a 3 meses: el ojo recupera su aspecto normal. Utilizar lentes con protección UV de forma permanente.

Prevención del pterigión

  • Lentes de sol con protección UV 400: la medida preventiva más importante.
  • Sombreros o gorras con visera.
  • Lágrimas artificiales: mantener la superficie ocular lubricada.
  • Evitar irritantes ambientales: proteger los ojos del polvo, viento y humo.
  • Revisiones oftalmológicas periódicas.

Preguntas frecuentes sobre pterigión

Con la técnica de autoinjerto conjuntival que utiliza el Dr. Barush, la tasa de recurrencia es inferior al 5 %. Esta es significativamente menor que otras técnicas quirúrgicas. Para minimizar aún más el riesgo, es fundamental seguir las indicaciones posoperatorias y utilizar protección UV de forma permanente.

El procedimiento se realiza con anestesia local, por lo que no se experimenta dolor durante la cirugía. En el posoperatorio pueden presentarse molestias leves, sensación de cuerpo extraño y lagrimeo durante los primeros días, que se controlan eficazmente con analgésicos y gotas antiinflamatorias.

La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas entre 7 y 14 días después de la cirugía. El enrojecimiento ocular se resuelve gradualmente durante las primeras 4 a 6 semanas. La recuperación visual completa y la estabilización del injerto se logran entre 1 y 3 meses.

Oaxaca presenta condiciones ambientales que favorecen el desarrollo del pterigión: alta radiación ultravioleta durante todo el año, clima seco, presencia de polvo y viento. Además, muchas personas realizan actividades laborales al aire libre sin protección ocular adecuada. Estos factores hacen que la prevalencia de pterigión en la región sea superior al promedio nacional.

Generalmente se recomienda operar un ojo a la vez para facilitar la recuperación y permitir que el paciente mantenga buena visión con el ojo no operado durante el posoperatorio. El segundo ojo puede intervenirse una vez que el primero haya cicatrizado completamente, usualmente después de 4 a 6 semanas.

Si el pterigión es pequeño y estable, puede monitorearse con revisiones periódicas y manejarse con lubricantes. Sin embargo, si continúa creciendo, puede invadir la córnea central, provocar astigmatismo irregular y causar pérdida de visión. Cuanto más grande sea el pterigión al momento de la cirugía, mayor es la complejidad del procedimiento y el riesgo de recurrencia.

¿Tiene pterigión? Agende su valoración

El Dr. Kalid Barush evaluará su caso y le indicará el mejor momento para la cirugía. Procedimiento ambulatorio con técnica de autoinjerto para mínima recurrencia.